La nave a la deriva.

Jesús-expulsa-a-los-mercaderes

La verdad es que cada vez cuesta más escribir algo a la vista de como está el país. Supongo que cada época habrá tenido lo suyo, pero lo que nos está tocando a nosotros es ya insoportable.

Con frecuencia nos hemos reído de lo bobos que son los yanquis y de lo fácil con que su gobierno les manipula. ¿Y a nosotros?. Ha bastado un caso de Ébola en España para que nuestro gobierno y con él toda la sociedad española entre en estado de histeria y paranoia. Hemos visto a reporteros de tv persiguiendo cualquier ambulancia que llegara al Hospital Carlos III. La gente evitando las peluquerías de Alcorcón. Una manada de locas (casi todo tías…) animalistas manifestándose en medio de la crisis para salvar al perro de la enferma, pasando de la enferma y tirándose luego encima de la furgoneta donde se llevaban el cadáver del pobre animal. ¿Que pensaban, robar el cadáver?. ¿Restregarse con él?. ¿Sabéis que broma corría por Londres esa semana?. Pues nuestros “amigos” ingleses, preguntaban a los españoles que veían por allí, si ahora le íbamos a cambiar el nombre al Aeropuerto de Barajas por Exkalibur Barajas… Y es que no debieron matar al animal por mil razones, pero llegar al paroxismo callejero por su muerte tampoco. ¿Cual es el límite de la imbecilidad en España?. Nadie lo sabe. Aquí nadie sabe nada. Empezando por un gobierno que ya ha sobrepasado con creces la gilipollez de Zapatero y mira que era difícil. Pero Mariano lo ha conseguido. Ya sabemos que es un mero gestor del gobierno sionista de ocupación. Ya sabemos que España no es soberana y que todo la política que vivimos en este país es un sainete grotesco. Pero por Dios, al menos disimulen. Que parezca que son un gobierno legítimo como los de antes.

EXCALIBUR

Estamos tocando fondo, pero eso lo dije en el 2008 y no vemos aún el fondo. Somos ese perro flaco al que devoran a mordiscos las pulgas. Los nacionalistas representan su papel en Cataluña y la gente les sigue babeando al ver ondear la Senyera, mientras les roban la cartera. Otro tanto sucede en el País Vasco y quien no los iba a decir, también en Canarias. Aún recuerdo aquel Verano del 83 en Tenerife con todos los taxistas con la bandera de España con el Águila de San Juan en las ventanas de sus coches y cientos de militantes de Fuerza Nueva uniformados, dando folletos a los incrédulos turistas. Quien te ha visto y quien te ve Canarias. Y quien te ha visto y quien te ve, España. El tiempo pasa y lo que no se cuida se pierde.

Todo son problemas y sensación de asfixia. Otros que nos apretan el cuello son los sinvergüenzas de Bruselas. Oigan vigilen bien sus fronteras de Ceuta y Melilla, no se les cuelen yihadistas made in Washington y negritos con Ébola. Pero no me usen la fuerza. Si hieren a policías o guardias civiles con sus cuchillas y palos, tendrán que dispararles besos. Y digo yo, ¿porqué no les dejamos pasar a todos?. Oye, los metemos en aviones y los soltamos en Bruselas y en el Vaticano. Sí, en el Vaticano. Así ese rabino que se sienta en el trono de Pedro, hablará menos y hará más. ¿Cuando va a condenar su santidad la usura y el sistema capitalista?. Porque es ese el que saquea África y medio mundo señor mío. ¿Cuando va a pedir a los católicos y cristianos del mundo que retiren sus ahorros de los bancos?. A la mierda los Rothchilds, Goldman Sach, Lehman Brothers y el resto. Eso sí que haría saltar por los aires a todos estos hijos de su madre, que destruyen y saquean a placer países enteros. Esto sí que haría pupa en esas grandes sinagogas que son el Fondo Monetario Internacional y la Reserva Federal Americana. ¿Radical?. Tanto como liarse a correazos con los mercaderes que corrompían el templo y Cristo nos dio ejemplo. Nos señaló el camino.

Pero no, aquí de momento nadie va a hacer ninguna revolución. Bueno, los de Podemos sí o eso dicen ellos. Son tan revolucionarios y tan “anticasta” que no se han atrevido a cuestionar ni tan si quiera el mayor negocio de la casta, que no es otro que el estado autonómico y las 17 taifas de las que maman con avidez. Bien Pablito, bien. Me has convencido. Ahora volvéis a acampar en Sol, coleta al viento y con la wifi que os puso de regalo papá Rockefeller. Venga ya…

No era hoy buen día para escribir nada, lo se. Estas cosas no animan ni ayudan a arreglar nada. Pero es lo que hay. Quizá abramos los ojos cuando seamos capaces de tirar nuestra tv por la ventana. Quizá salgamos a las calles con antorchas cuando nos demos cuenta de que no somos nuestro puto coche. O quizá hagamos algo en este país, cuando nos demos cuenta de que lo más revolucionario es dejar de temer a la muerte y de que la revolución se empieza recuperando y protegiendo la Tradición. Porque la Tradición es ahora mismo la única y verdadera Revolución.

“Recordad lo que fuimos”.

hispania

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