La Unidad de Destino.

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“España es una unidad de destino en lo universal”. No hay una frase mejor que defina el carácter histórico de nuestra patria. La usamos todos constantemente, pero pocas veces profundizamos en su significado. Nos viene a decir que España ha sido una unidad de reinos y señoríos distintos o diversos en mayor o menor medida. Así nació tras la Reconquista en 1492 y así se mantuvo hasta la nefasta llegada del liberalismo uniformador, entre 1812 y 1833.

isabel-michelle-jennerNo me cansaré de repetir que la recuperación de nuestra patria pasa también por la recuperación de las unidades históricas que la formaron. Y entre ellas está la más eminente de todas, que es Castilla. La tierra de tantos poetas y guerreros. La tierra de tantos campesinos libres. La tierra de tantos héroes. La tierra cuya lengua hablan hoy 600 millones de almas. La de Fernán González, la de Isabel la Católica o la de nuestro Cid, no merece el destino que ha recibido del régimen liberal de 1978. Castilla abandonada. Castilla troceada. Castilla muda y silenciosa. Castilla en escombros… Y no estamos hablando de un reino perdido hace 500 años. Hablamos de toda una región formada por Castilla La Vieja y la Nueva hace tan solo 40 años. Los separatistas la querían rota y presa y los separadores accedieron. Y ha sido la ausencia de Castilla todos estos años, lo que también ha propiciado el crecimiento del separatismo en la periferia española.

Resulta verdaderamente patético ver provincias castellanas convertidas en autonomías separadas como Cantabria (antigua provincia de Santander) o La Rioja (antigua Logroño). O ver a Madrid (motor económico de toda Castilla) viviendo de espaldas a sus hermanas castellanas. O regiones inventadas como Castilla La Mancha (cuando La Mancha siempre fue una comarca de Castilla. Ni inventado nombres se lucieron). Y no digamos de ese ente mixto llamado pomposamente Castilla y León, que en realidad es el viejo Reino Leonés, obligado a estar fusionado con los restos de una Castilla La Vieja que ya nadie quería en la Transición.

Sinceramente, lo que se ha hecho con Castilla no tiene parangón en toda Europa. Quizá Prusia en Alemania. Es curioso que las tierras más guerreras de Europa hayan sido las primeras en ser silenciadas.

Ante este estado de cosas, los partidos patriotas tienen también que hacer sus propuestas. Permitir que el mapa regional de España quede como está ahora, es una manera de traicionar a nuestra patria. Es un acto de injusticia brutal. No puede uno rasgarse las vestiduras porque España se rompe y permancer callado ante la ruptura de esas unidades que antes mencionaba y que formaban la España tradicional. Insisto una vez más, no se puede defender la totalidad negando la singularidad.

Castilla no pide un gobierno autónomo. Castilla no pide poltronas en parlamentos regionales, que solo sirven para dar de comer a los vividores de la política y sus partidos. Castilla no necesita ningún veneno separatista. Castilla solo pide reconocimiento.Castilla pide respeto a su cultura y su identidad. Castilla pide estar presente en España. Castilla pide justicia. Y negar esto a Castilla es simplemente negar el alma de nuestra patria española.

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