Ego y sexo.

sexo

La mayor parte de las parejas que se separan, lo hacen porque uno de los dos o los dos, se ha cansado de “dormir” con la misma persona cada día. Normalmente esto se lleva a cabo cuando ya se tiene el “recambio” correspondiente. Y no importa si hay niños por medio. Lo importante es dar rienda suelta al deseo de cada uno. El ego y el sexo por encima de todo. Porque, no nos engañemos. Cuando dicen que se ha terminado el amor o el cariño, es que se ha terminado el deseo sexual por el otro. Y nada más. Aquí muy pocos saben ya lo que es el amor, el respeto, la entrega y el darlo todo por la otra persona. Nuestras “mariposas en el estómago” son una erección mañanera o la sensualidad de la hora de la siesta. Nos enamoramos no por completo, sino solamente de cintura para abajo. Es más ya dudamos de si es lo mismo amar que enamorarse. Y ante la duda, solo hay que ver cualquier basura hollywoodiense. Esas que no invitan precisamente a crear una familia, sino que te informan de la inminente crisis de tu matrimonio, si no te apareas con tu pareja varias veces y todos los días de la semana. Porque ya sabemos que en estos tiempos el sexo es lo más importante. Mas que el matrimonio, la familia, los hijos o la nación entera. Es más importante incluso que el calentamiento global. El sexo y darle rienda suelta a tus deseos parece haberse convertido en la energía cósmica que lo mueve todo. Por eso precisamente nos estamos extinguiendo. Y no como esos abuelos de 90 años que vemos paseando juntos de la mano en los parques, tras dejar en este mundo hijos, nietos y bisnietos. Pero que sabrían ellos de sexo…

El Remanente.

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No se puede entender la realidad de los problemas del mundo actual obviando el componente espiritual. No tenemos simplemente un problema social, político o económico. Tenemos todo un intento del MAL por destruir la Creación antes de su derrota absoluta. Por eso en la batalla que se avecina debemos tener un claro discernimiento de donde nos posicionamos y a quien debemos apoyar. Sin olvidar lo más importante. Y es que no solamente necesitamos una buena forma física y mental. Necesitamos más que nunca hacernos fuertes en nuestra Fe. La Fe de nuestros padres, abuelos y ancestros. Y esto nada tiene que ver con quienes hoy ocupan las estructuras jerárquicas de la Iglesia de Roma. Ellos no son la Iglesia. Nosotros somos el Remanente de esa Iglesia. Nosotros somos los guardianes de la Fe. Ellos tendrán los templos. Pero nosotros tenemos a Dios de nuestro lado. Por tanto nuestra fuerza es la Fe que otros traicionaron o abandonaron por el camino. Nuestra Fe es la principal munición que tenemos para derrotar al príncipe de este mundo.
 
¡Arriba España y Viva Cristo Rey!