No es Franco lo que les molesta.

cristianofobia

“Los templos no servirán más para favorecer alcahueterías inmundas. Las antorchas del pueblo las han pulverizado (…) Las órdenes religiosas han de ser disueltas. Los obispos y cardenales han de ser fusilados. Y los bienes eclesiásticos han de ser expropiados.”(Solidaridad Obrera, 15/08/36)

No, no se trata de Franco. Mirad, todo el mundo, salvo los sectarios habituales, saben por qué hubo una guerra civil en España en 1.936. Una España con muy poca justicia social. Una derecha reaccionaria, que se negaba a cualquier reforma que terminara con la miseria y el analfabetismo en el país. Y una izquierda que prometía el cielo en la tierra a las clases más oprimidas de España y que como es habitual, luego defraudaba cuando llegaba al poder. Una izquierda que, además de estar dirigida desde la sombra por las logias y el sionismo, era profundamente y visceralmente cristianofóbica.

Esa izquierda hoy se ha vendido por completo al capital y ha prostituido los pocos valores morales que un día tuvo. Las diferencias entre la derecha y la izquierda se han difuminado. ¿Que le queda al PSOE y a la izquierda para no parecerse tanto a la derecha?. Su cristianofobia. La cual siguen alimentando como en los años 30. Por otro lado, la derecha directamente ha traicionado a la Nación. Todo sea dicho.

Y a eso se reduce el tema del Valle de los Caídos. Dice Pedro Sánchez que sacar los restos de Franco de su tumba en la Basílica del Valle de los Caídos, unirá y reconciliará al país. ¿En serio?. No te lo crees ni tú. Vamos a ver Pedro, como ya he dicho, lo que hizo que llegara un general como Franco al poder fue, entre otras cosas vuestro odio a Cristo y a la Iglesia Católica. Franco fue la respuesta ante un genocidio católico que se estaba perpetrando en España. No en 1.936. Mucho antes. En Mayo de 1.931, a un mes escaso de proclamarse la II República, ya ardieron 5 iglesias y conventos en Madrid. Y otros tantos en el resto de España. Sin mediar provocaciones de los católicos. Sin escusa ninguna. Lo hicieron por placer y por odio. Es lo que hicieron los milicianos en la “revolución” de Asturias” en 1.934. Asesinando sacerdotes, quemando iglesias e intentando volar la Catedral de Oviedo. Ese mismo odio culminaría en 1.939 con el siguiente saldo:

13 obispos torturados y asesinados por el Frente Popular. 4.184 sacerdotes torturados y asesinados por el Frente Popular. 2.365 frailes torturados y asesinados por el Frente Popular. 283 monjas violadas, toruradas y asesinadas por el Frente Popular. 20.000 iglesias, conventos y edificios religiosos destruidos por el Frente Popular. ¿Y quienes formaban el Frente Popular?. Pues en esencia el PSOE, el PCE, la CNT, la UGT, republicanos de izquierdas y partidos separatistas. Todo esto sin contar esos miles de católicos laicos que fueron asesinados en la retaguardia roja, por el mero hecho de ser católicos. Sin juicios, torturados en checas y cuyos cadáveres también siguen ocupando muchas cunetas y fosas comunes a lo largo y ancho de España a día de hoy. Porque son tantos, que la mayoría no pudieron ser recuperados tras la guerra.

Bien, pues como he dicho, Franco fue la respuesta a todos estos desmanes de los hoy autoproclamados demócratas, progres, rojos o como ellos prefieran denominarse. Esa respuesta también tuvo una respuesta sólida, física y espiritual. Fue una basílica y una Cruz. Bajo la cual fueron enterrados vencedores y vencidos. Y ese es el problema ahora. La Cruz. Si hay algo que los roji-progres no aguantan es la visión de esa Cruz de 150 metros de altura. La más grande de Europa y cuya sombra se cierne sobre España para recordar que un día la luz venció a las tinieblas. Que un día los vampiros huyeron ante su visión. Que Cristo reina y reinará siempre sobre España. Y que Satanás siempre terminará perdiendo ante la presencia de Dios. Esa es la lección que no soportan algunos. Esa es la fuente de su odio. Y en eso reside su afán de dividir a los españoles y de destruir una nación cimentada en el Cristianismo Católico y en el amor a Cristo.

¿Reconciliar a los españoles?. Ya no había rencillas. Sobre todo porque la mayoría tuvieron familiares en ambos bandos y en todas las cunetas. El problema lo tienen ustedes. Que a falta de nada más que vender a su parroquia, ya solo les queda el odio y el rencor por una guerra que ustedes provocaron, sin garantía alguna de poder ganarla. Y que nunca ganarán por muchas leyes de memoria y censura que nos pretendan imponer. La Luz siempre vencerá a la oscuridad.

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18 de Julio de 2018.

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Hoy hace 82 años que comenzó la Guerra Civil Española. Yo no celebro una matanza entre hermanos. Lo que celebro es que tras 5 años de soportar violencia y crímenes por parte de la izquierda, media España; la España católica y patriota dijo basta y tomó las armas. No para agredir a la otra media, sino para defenderse de ella. Para salvar sus propias vidas y la de sus seres queridos.
Pero habría que mirar más atrás y ver cuando empezó todo. Porque no fue solo el golpe de 1934 o el de Sanjurjo. Comenzó en Mayo de 1931. A un mes de proclamada la República. Cuando sin mediar provocación, fueron incendiados varios edificios religiosos. Iglesias, conventos, hospitales y colegios de la Iglesia Católica. El Presidente del Consejo de Ministros, Sr. Azaña, manifestó por entonces que “ni todos los conventos de Madrid valen la vida de un republicano”. Fueron más de un centenar de incendios en toda España. Incendios que se cobraron la vida de 3 personas. El gobierno de Azaña jamás investigó los hechos. Y no es de extrañar, dado que las órdenes a los incendiarios las dió el propio Azaña. Los católicos jamás olvidaron aquello y le dieron la espalda al nuevo régimen. En aquellos momentos comenzó a gestarse de verdad la Guerra Civil.
Ojalá no volvamos a aquello. Aunque uno puede sentir que ganas las hay. Porque una izquierda que se ha vendido a la banca y que no tienen nada que ofrecer a los españoles, se está dedicando a hacer promoción del odio y del guerracivilismo.
Que Dios nos ayude.
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Contra la persecución.

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El pasado miércoles comenzó el periodo anual más importante para la Fe Católica. La Cuaresma. El más importante porque celebramos la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. El Dios hecho hombre. Nadie ha podido ver alguna noticia al respecto en los medios de comunicación españoles. Ni tan si quiera en la televisión pública estatal. Pocos se habrán dado cuenta del detalle, pero no sucede lo mismo con otras confesiones. El Ramadán o la Fiesta del Cordero de los musulmanes, son recordadas siempre en esos mismos medios. Como hacen también con la Januká hebrea. Y esto resulta muy llamativo en un país como España, que a pesar de 40 años de sufrir políticas anti católicas para extirpar su verdadera Fe, que es su base fundacional como nación, todavía más del 70% de los españoles se confiesa católico. ¿Por qué sucede esto?. Bueno, las explicaciones son varias. Primero porque hay una campaña a nivel Europeo para islamizar todo el Continente. Pretenden usar al Islam para que la Europa cristiana quede absolutamente destruida. Y esto es así porque la Iglesia Católica es la única que se asienta sobre la tumba de San Pedro, primer Papa cristiano. Y es la única que se opone por principio a la Globalización y al Nuevo Orden Mundial. Y todo ello a pesar de haber sufrido un grave proceso de infiltración masónica desde el Concilio Vaticano II. Ese concilio que abrió las puertas a todo, incluso al humo de Satanás, como bien reconoció el Pontífice Pablo VI. En España aquello se tradujo en la aparición de obispos como Tarancón. Que entre otras cosas se dedicaron a apuñalar por la espalda al régimen que les había salvado la vida en 1936. Aquellos años en que los curas y monjas eran asesinados a sangre fría y donde la Misa quedó reducida a celebraciones clandestinas en domicilios privados. Por eso aquella guerra civil fue santificada por Pío XII como Cruzada.

Aquella traición y el acomodarse a los nuevos aires liberales, trajo como consecuencia el vaciado sistemático de las iglesias y la pérdida de respeto institucional hacia el Catolicismo y hacia los católicos. Lo vemos estos días, cuando en la celebración del Carnaval de Gran Canaria, se ultraja a la Fe Católica y al individuo que lo hace se le concede el primer premio. Todo ello con la felicitación expresa en Twitter del Partido Popular de esa isla. El mismo Partido Popular que ha introducido la ideología de género en los colegios religiosos y no religiosos, de varias autonomías en las que gobierna. El mismo Partido Popular que ha desatado una persecución judicial contra la ONG Hazteoír, por oponerse públicamente a esa ideología de género. Y respecto a este tema, llama la atención que todos los medios del régimen hayan usado la misma etiqueta para difamar a Hazteoír. Los ha denominado “ultracatólicos”. Todo ello a pesar de que esta organización se limita a luchar por los mismos derechos humanos que recoge la propia ONU. Cualquiera que entre en su página, no encontrará apenas ninguna referencia religiosa, más allá del respeto que piden precisamente para el ejercicio de esa libertad.

Pero al margen de esto, ¿que es eso de ser ultracatólico?. ¿Significa no tolerar la persecución institucional al Catolicismo?. ¿Significa no tolerar que nos cierren la boca ante esos lobbys de presión subvencionados, que solo representan a minorías y que pretenden que el resto adoptemos por imposición su cosmovisión de la vida?. ¿Significa mantenernos firmes e impermeables a la degeneración política y moral que está destruyendo España y el resto de Europa?. Pues entonces sí. Pero no somos ultracatólicos. Somos simplemente católicos. Católicos integrales si quieren. Católicos que intentamos imitar, en la medida de lo posible, al mismo Jesús o a seguidores de su Fe como San Pedro, San Pablo, San Francisco de Asís, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús o Santa Teresa de Calcuta. A ellos también les llamarían hoy ultracatólicos. ¿Quienes quedan fuera de esta denominación?. Los que guardan silencio. Los católicos cobardes y acomplejados. Los que miran hacia otro lado. Los tibios. Los sepulcros blanqueados vestidos de curas, monjas y obispos, que se venden al Mundo y a sus medios de comunicación. Los que prefieren preocuparse del cambio climático y no del alma de sus feligreses. Los creen que toda liturgia religiosa es simbólica. Los que no creen en la Transubstanciación del pan y el vino en el cuerpo de Cristo. Los que pretenden convertir a la Asamblea de Cristo en una mera ONG más. Los que usando hábito, se abrazan a miembros de otras religiones, mientras dan la espalda a esos católicos que no han renunciado a la liturgia y principios cristianos tradicionales.

No van a parar hasta meternos de nuevo en las catacumbas. La represión solo acaba de comenzar. En ese sentido las Escrituras y los mensajes marianos son muy claros. Pero también son muy claros cuando nos dicen que todo esto culminará con el triunfo de Cristo frente a Satanás. Ahora serás tú, lector católico, quien deba elegir que debes hacer ante todo esto. Si mantener tu Fe firme ante la maldad y la pobredumbre o “progredumbre”que nos rodea. O por el contrario dar la espalda y renegar de Dios y de la Fe de tus antepasados. Pero recuerda, quien no se humilla ante Dios, lo hará ante el Diablo. Tú decides. Y no tengáis miedo. Ya salimos una vez de las catacumbas y de que manera. Dios está con nosotros.

¡Viva Cristo Rey!

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