¿Cual es el debate?.

En este país, como en el resto de Europa, hay una mayoría que se limita a vivir y una minoría muy minoritaria que además piensa. Tras la derrota de Marine Le Pen en Francia, el debate sobre una alternativa patriota en España ha vuelto a la actualidad. Pero ha retornado con los mismos vicios  de fondo de hace años. ¿Que es lo que de verdad queremos en España?. ¿Una alternativa patriota y social o un Frente Nacional a la española, con una dirigente como Marine Le Pen?. ¿O mejor como su sobrina Marion, que está además muy buena?. ¿Que queremos?. ¿Por qué tiene que ser el FN francés el modelo y no Amanecer Dorado, por poner otro ejemplo?. ¿Por qué siempre tenemos que buscar nuestras referencias fuera?. ¿Es que no tenemos un Tradicionalismo y un Nacional Sindicalismo españoles que nos sirvan de modelo?. Una y mil veces más, señores, NO SOMOS FRANCIA. NO SOMOS ALEMANIA. NO SOMOS HOLANDA. ¿Comprendido?.

Y una vez entendido esto, ¿que hacemos?. Venga, cogemos a FEJONS (por ser la única fuerza política que ha sido capaz de presentar listas electorales en los últimos comicios), le quitamos su bandera, el yugo y las flechas, el Cara al Sol, la camisa azul y ya está. ¿Seguro?. ¿Que más hay que hacer?. Toda su ideología y principios, los tiramos por el retrete y nos centramos en “España una y única, moros malos e inmigración fuera”. Les ponemos otro nombre y otro símbolo. Sus dirigentes se abrazan con rabinos. Viajan a Israel para obtener la bendición de los jefes y ya está. Igual que el FN francés. El Sistema nos acepta. ¿Seguro?. Ya no nos llamarán fascistas, xenófobos ni franquistas. Podremos hablar de tú a tú al PP y al PSOE. Y además nos dejarán sacar 1 diputado. Todos felices. Esa era la meta. Ser un partido del Sistema.

O mejor no. Nos hacemos de Podemos y nos convencemos a nosotros mismos que Pablo Iglesias es la reencarnación de José Antonio. Grande Pablo Iglesias. Que se remite ahora a España y a la Patria, pidiendo a la vez la autodeterminación de todas sus regiones. ¡Viva!.

Creo que algunos intelectuales están quedando destrozados por las redes sociales. De verdad que lo pienso. A algunos las prisas les pueden demasiado. Todo lo de fuera les encanta mientras desechan lo propio. Que no es otra cosa que el legado de nuestros caídos. Allá cada cual.

¿Y entonces cual es mi receta?. La de siempre. Militar en aquellas organizaciones viables y perdonarme pero solo veo una. Y si no puedes militar, ayuda como puedas. Apoyo material o económico. Y si no puedes hacer nada de esto, lo que siempre digo. Quítate de en medio y deja de medrar para dividir, difamar y sabotear, lo que unos pocos que luchan hacen a diario para que España resurja. El que quiera luchar por España, que ofrezca su servicio a la causa. En la primera línea o en la tercera. Pero para empujar, no para poner obstáculos. Y menos desde las putas redes sociales (perdonarme que hable un castellano tan transparente). Vale quien sirve. Y nada más.

soberania